sábado, 21 de febrero de 2015

La difícil tarea de buscar a las hermanas del Sol.

La difícil tarea de buscar a las hermanas del Sol.

Las estrellas nacen en regiones ricas en gas, nebulosas de materia que pudo ser expulsada por una colosal explosión de una estrella anterior cuando murió como supernova. También, en las galaxias espirales, los brazos son las regiones más favorables para el nacimiento estelar.
En todo caso, las estrellas nacen en grupo, en un conjunto de estrellas pertenecientes a la misma nube progenitora. Luego, con el movimiento propio adquirido más el potencial galáctico alrededor del centro de la galaxia, se van moviendo y se estima que en 10 millones de años “se van de casa”.

Así es como deben haber estrellas hermanas del Sol. Todas habrán nacido en racimo de la misma nube. Luego, todas deben compartir la misma edad del Sol. También, las de tipo Solar, deben tener las mismas abundancias de elementos químicos que en nuestra estrella. La importancia de hallar a las hermanas del Sol, no sólo radica en ese hecho, sino en hallar dónde nació nuestra estrella.

Gráfico que muestra con triángulos cómo se ubican y agrupan por propiedades comunes las candidatas a ser hermanas del Sol. Gráfico publicado en el trabajo de C. Liu et al.

Gráfico que muestra con triángulos cómo se ubican y agrupan por propiedades comunes las candidatas a ser hermanas del Sol. Gráfico publicado en el trabajo de C. Liu et al.

La familia Solar, debe compartir ciertas propiedades dinámicas. Si son hermanas del Sol, al retrogradar sus posiciones, junto con la del Sol, se deben reunir en posiciones cercanas en una misma región de la galaxia; ahí tendremos su lugar de nacimiento, y el tiempo que se retrogradó debe ser consistente con la edad de todas ellas.

De las 32 estrellas candidatas, sólo 4 (HIP 21158, HIP 24232, HIP 40317 y HIP 73600) muestran compatibilidades químicas para ser hermanas del Sol; entre ellas, HIP 40317 es la que más probabilidades tiene de pertenecer a la familia (¡bien!).
Pero dinámicamente, las estrellas de la familia solar deben tener velocidades determinadas, dadas por la región donde nacieron, lugar que les impuso un movimiento alrededor del centro galáctico en función de la distancia a él; distancia que es casi la misma para todas. Por lo tanto, sólo difieren en su movimiento “particular, el que se suma al potencial galáctico alrededor del centro de la galaxia, que es casi el mismo para todas. O sea que todas comenzaron a moverse de la misma manera más o menos cierta velocidad particular.
Así, los estudios indican que la familia Solar debe tener velocidades radiales (en la dirección del observador – nosotros -) de 10 Km./seg. ya sea alejándose o acercándose a nosotros.
HIP 40317, la mejor candidata químicamente hablando, queda fuera de este criterio por tener una velocidad radial de 34,3 Km./seg. (nooo…)
Luego, la mejor candidata queda comprometida dinámicamente; ¿habrá sufrido alguna perturbación gravitatoria que la aceleró?
Aparentemente, si este estrella es hermana del Sol, pocas de ellas mantienen las propiedades comunes de la familia, o sea que todas ellas pierden rápidamente las propiedades que las identifica como hermanas. Así las cosas, habrá que hallar otras maneras de identificar estrellas que nacieron juntas.

Fuente:

pdp.

viernes, 6 de febrero de 2015

El campo magnético a lo largo del plano galáctico

El campo magnético a lo largo del plano galáctico

 

 

Campo magnético Vía Láctea

El campo magnético a lo largo del plano galáctico. Crédito: ESA/Colaboración Planck.

Los tonos pastel y las delicadas texturas de esta imagen recuerdan a las pinceladas de un artista, pero en realidad se tratan de una representación de la interacción entre el polvo interestelar y el campo magnético de nuestra galaxia, basada en los datos obtenidos por el satélite Planck de la Agencia Espacial Europea (ESA).

La misión Planck estudió el firmamento entre los años 2009 y 2013 para analizar la luz más antigua del Universo: la radiación cósmica de fondo. Esta señal está oculta tras las emisiones de la materia difusa presente en nuestra galaxia que, a pesar de ser un estorbo para los estudios cosmológicos, es muy importante para comprender la formación de estrellas y otros procesos de la Vía Láctea.

Una de las fuentes de estas emisiones en primer plano es el polvo cósmico, un componente menor pero fundamental del medio interestelar que impregna la galaxia, y la materia prima a partir de la que se forman las estrellas.

Las nubes interestelares de polvo y gas están atravesadas por el campo magnético de la galaxia. Los granos de polvo se orientan con su eje mayor perpendicular a las líneas de campo, lo que provoca que su radiación esté parcialmente ‘polarizada’ –es decir, que oscile en una dirección preferente- y lo que a su vez hace posible estudiar sus propiedades con los instrumentos de Planck capaces de medir la polarización.

Los científicos de la Colaboración Planck están estudiando las emisiones polarizadas del polvo interestelar para deducir la estructura del campo magnético de la Vía Láctea, y analizar el papel que jugó el magnetismo en el desarrollo de nuestra galaxia y en el proceso de formación de estrellas.

En esta imagen la escala de color representa la intensidad de la radiación del polvo cósmico, dejando entrever la estructura de las nubes interestelares de nuestra galaxia, y la textura está basada en la dirección de la luz polarizada, lo que a su vez indica la orientación del campo magnético.

Esta ilustración destaca la compleja relación que existe entre el campo magnético y la estructura del medio interestelar a lo largo del plano de la Vía Láctea. En ella se puede ver cómo las líneas de campo están más ordenadas a lo largo del plano galáctico, donde acompañan a la estructura espiral de nuestra galaxia. Por encima y por debajo de este plano se distinguen pequeñas nubes en las que la estructura del campo magnético se vuelve menos regular.

A partir de estas observaciones y de otros estudios similares, los científicos de Planck han descubierto que las nubes filiformes están mayoritariamente alineadas con la dirección del campo magnético local, lo que pone de manifiesto el fuerte papel que ha jugado el magnetismo en la evolución de la galaxia.

Fuente: ESA

ANUKET VS. ANUBIS – COMETWATCH 31 JANUARY

ANUKET VS. ANUBIS – COMETWATCH 31 JANUARY

 

 

This four-image mosaic comprises images taken from a distance of 28.0 km from the centre of Comet 67P/Churyumov-Gerasimenko on 31 January. The image resolution is 2.4 m/pixel and the individual 1024 x 1024 frames measure 2.4 km across. The mosaic has been slightly cropped, and it measures 4.6 x 4.3 km.

ESA_Rosetta_NavCam_20150131_Mosaic

Four image mosaic comprising images taken on 31 January 2015 by Rosetta's Navigation Camera (NAVCAM). Rotation and translation of the comet during the imaging sequence make it difficult to create an accurate mosaic, and there may be some spurious spatial and intensity features as a result of the mosaic-making process, so always refer to the individual frames before performing any detailed comparison or drawing conclusions about any strange structures or low intensity extended emission. Credits: ESA/Rosetta/NAVCAM – CC BY-SA IGO 3.0

The scene provides a stunning view of both the comet’s larger lobe (bottom) and smaller lobe (top right). There is an interesting contrast between the rough appearance of Anuket, the region that starts on the smaller lobe and descends along the side of the comet's neck, and the smoother material of the Anubis region, visible on the larger lobe in this view, beneath the crags of Seth as seen on the upper edge of the lobe.

A prominent jet and other outflows are also portrayed in the image. The overall activity of 67P/C-G is evident in the way that the silhouette of the nucleus stands out against the faint glow of the comet’s coma, especially in the darkest regions (bottom left and far right).

The large number of small white blobs and streaks in the image are likely specks of dust or other small objects in the vicinity of the comet.

The four-image montage and the individual 1024 x 1024 frames are provided below:

ESA_Rosetta_NavCam_20150131_Montage