viernes, 9 de enero de 2015

Astronomers Study Vanishing Neutron Star to Calculate Space

Astronomers Study Vanishing Neutron Star to Calculate Space-Time Warp (VIDEO)

First Posted: Jan 09, 2015 08:42 AM EST
Pulsar
Astronomers may have succeeding in measuring the space-time warp in the gravity of a binary star. They've managed to determine the mass of a neutron star just before it vanished from view in a race against time. Illustration of one orbit of pulsar J1906 (on the right, with radio beams) around its companion (centered). (Photo : Joeri van Leeuwen/ASTRON)

Astronomers may have succeeding in measuring the space-time warp in the gravity of a binary star. They've managed to determine the mass of a neutron star just before it vanished from view in a race against time.

Like Us on Facebook 

 

 

 

In this latest study, the researchers measured the masses of two stars in a binary pulsar system, called J1906. This pulsar spins and emits a lighthouse-like beam of radio waves every 144 milliseconds. In addition, it orbits its companion star in a little under four hours.

Neutron stars wobble like a spinning top as they move through the gravitational well of a massive, nearby companion star. Orbit after orbit, the pulsar travels through a space-time that is curved, which impacts the star's spin axis.

"By precisely tracking the motion of the pulsar, we were able to measure the gravitational interaction between the two highly compact stars with extreme precision," said Ingrid Stairs, one of the researchers, in a news release. "These two stars each weigh more than the sun, but are still over 100 times closer together than Earth is to the sun. The resulting extreme gravity causes many remarkable effects."

The immense gravitation pull from both stars has caused the spin axis of the pulsar to wobble enough that the beams no longer hit Earth. Fortunately, though, the researchers were able to collect data before then and were actually able to measure the mass of the star. Only a handful of double neutron stars have ever been measured, and J1906 is the youngest.

"The pulsar is now all but invisible to even the largest telescopes on Earth," said Joeri van Leeuwen, one of the researchers. "This is the first time such a young pulsar has disappeared through precession. Fortunately this cosmic spinning top is expected to wobble back into view, but it might take as long as 160 years."

The findings are published in the Astrophysical Journal.

For more great science stories and general news, please visit our sister site, Headlines and Global News (HNGN).

Want to learn more? Check out the video below, courtesy of YouTube.

 

 

 

 

lunes, 5 de enero de 2015

Datos reales en lugar de teorías para medir el universo

Datos reales en lugar de teorías para medir el universo

 
Enviar por email
  
 
 
 
 

Medir la distancia estándar del universo es un aspecto clave para comprender su expansión. También llamada 'regla estándar', esta distancia es un patrón de longitud 'grabado' en la agrupación de materia que crearon las variaciones de densidad en el universo temprano (unos 400.000 años después del Big Bang). Hasta ahora, su tamaño solo se había podido estimar mediante modelos teóricos basados en la relatividad general, utilizados para explicar la gravedad a gran escala.

 

Dado que la regla estándar es una medida constante, comparar su tamaño real con el que muestra en el espacio permite medir a qué distancia se encuentra de la Tierra. Este enfoque basado en datos, unido a un incremento de la cantidad de datos observacionales, puede proporcionar medidas precisas que permitirán dar respuesta a grandes cuestiones relacionadas con la aceleración del universo y la energía oscura.

 

Ahora, investigadores de la Universidad de Barcelona, en España, y el Imperial College de Londres, en Reino Unido, por primera vez han efectuado mediciones astronómicas de la distancia estándar del universo con datos observacionales.

 

El patrón de longitud utilizado en este estudio, que permanece inalterado desde entonces, es la escala de oscilaciones acústicas de bariones. Los investigadores han calculado que dicha longitud corresponde a 143 megaparsecs (unos 480 millones de años luz), cifra similar a la que apuntan las predicciones vigentes basadas en modelos sujetos a la relatividad general.

 

Tradicionalmente, en cosmología, la relatividad general ha desempeñado un papel fundamental en la mayoría de modelos e interpretaciones. Este estudio, publicado en la revista Physical Review Letters, demuestra que los datos observacionales disponibles son suficientes para medir la geometría y la expansión del Universo sin considerar estimaciones derivadas de la relatividad general.

 

La teoría de la relatividad general de Einstein sustituyó a la ley de Newton y se aceptó como válida para explicar el comportamiento de la gravedad a gran escala. Numerosos modelos astronómicos se basan en la relatividad general, incluidos aquellos que tratan de explicar la expansión del universo y los agujeros negros. No obstante, todavía quedan algunos aspectos sin resolver en torno a esta teoría. Por ejemplo, la relatividad general no concuerda con las leyes de la física cuántica y esta debe extrapolarse a otros órdenes de magnitud para poder aplicarla a escenarios cosmológicos. Ninguna otra ley de la física se ha extrapolado tanto sin ser ajustada, por lo que su adopción todavía puede cuestionarse.

 

 

[Img #24417]
Ilustración sobre el concepto de oscilaciones acústicas bariónicas, que están ‘grabadas’ en el universo primitivo que puede ser observado todavía hoy en los datos de la galaxia. (Foto: Chris Blake y Sam Moorfield)

 

 

Según Raúl Jiménez, investigador del Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB) y coautor del estudio, «las incertidumbres que rodean la relatividad general nos han llevado a desarrollar métodos que nos permitan realizar mediciones más directas del cosmos, en lugar de depender tanto de inferencias realizadas a partir de modelos». "Este estudio –señala Jiménez– se basa únicamente en algunas formulaciones teóricas básicas, como la simetría y la expansión del universo".

 

Por su parte, la investigadora ICREA del ICCUB Licia Verde subraya que existe una gran diferencia entre medir una distancia e inferirla de manera indirecta. "En cosmología –afirma–, normalmente solo se puede hacer lo segundo; este es uno de esos raros y valiosos casos en los que la distancia puede medirse de forma directa".

 

"La mayoría de leyes cosmológicas adoptan la relatividad general y la aplican a escalas muy grandes, por lo que a menudo se extrapolan datos fuera de la zona de confort. Es alentador descubrir que es posible formular afirmaciones relevantes que no dependen de la relatividad general y concuerdan con otras realizadas previamente", señala la investigadora. "Comprobar que las observaciones del universo, por muy raras y desconcertantes que parezcan, son realistas y sólidas aporta seguridad", destaca Verde.

 

Para medir el tamaño de la regla estándar, el estudio ha utilizado datos obtenidos de observaciones astronómicas centradas en el brillo de las explosiones estelares (supernovas) y en el patrón de distribución de la materia (oscilaciones acústicas de bariones). La materia que creó esta regla estándar se formó unos 400.000 años después del Big Bang. En aquel momento la física del universo era todavía demasiado simple, por lo que los investigadores no han necesitado tener en cuenta conceptos como la energía oscura en sus mediciones.

 

"Las mediciones utilizadas en este estudio son certeras", destaca Alan Heavens, profesor del departamento de Física del Imperial College de Londres. "Además –añade–, la teoría que hemos aplicado pertenece a una época relativamente cercana al Big Bang, en la que la física era también muy clara".

 

El profesor indica que el método de medición basado en observaciones del cosmos se considera preciso, a pesar de que la astrofísica sea un campo muy activo y cambiante y por tanto los modelos considerados válidos estén sujetos a posibles cambios: "Aunque los modelos pierdan su validez, las observaciones y mediciones del cosmos seguirán siendo válidas. Conseguir basarnos en mediciones realizadas durante observaciones directas y no en modelos teóricos significa un gran avance en astrofísica y cosmología", concluye el investigador. (Fuente: UB)

Viajar hacia lo desconocido. Explorar los límites del Sistema Solar. Esos son algunos de los objetivos de New Horizons, la nueva misión de la NASA que nos llevará a Plutón.

New Horizons, la misión que revelará el verdadero rostro de Plutón

Viajar hacia lo desconocido. Explorar los límites del Sistema Solar. Esos son algunos de los objetivos de New Horizons, la nueva misión de la NASA que nos llevará a Plutón.

La ciencia ficción siempre nos ha ayudado a viajar más allá de los límites de nuestra imaginación. Así hemos podido pisar la Luna, explorar el espacio o viajar a Marte sin movernos del sofá. Plutón, sin embargo, no ha sido uno de los escenarios de los libros y películas que nos hicieron soñar en nuestra infancia y adolescencia.

Sólo el escritor Larry Niven dedicó su libro El mundo de los ptavvs al planeta que dejó de ser un planeta en 2006. En aquel año, la Unión Astronómica Internacional decidió ‘rebajar’ la categoría de Plutón, que comenzaría a ser considerado como un planeta enano. El razonamiento propuesto por la UAI determinó que fueran ocho los planetas que componen el Sistema Solar, mientras que Ceres, Plutón y Eris serían definidos desde ese momento como planetas enanos.

Plutón, pese a no haber formado parte de la ciencia ficción convencional, sí era parte de nuestros recuerdos. ¿Quién no había estudiado el Sistema Solar con nueve planetas? Una suerte de nostalgia encendió el debate astronómico, recordando el descubrimiento realizado por Clyde Tombaugh en 1930.

Plutón

Por fortuna, el hecho de que Plutón no sea más un planeta no ha sido una barrera para nuestra sed de conocimiento. La NASA, a través de la misión New Horizons, pretende llegar más lejos de lo que jamás pudimos. 2015 será el año en el que conoceremos el verdadero rostro de Plutón.

La sonda fue lanzada desde Cabo Cañaveral en 2006, con el objetivo de explorar “los mundos que están en la frontera de nuestro Sistema Solar”. En su largo viaje, la nave tripulada realizó una breve ‘parada’ en Júpiter, para realizar algunas investigaciones y aprovechar su asistencia gravitatoria para impulsarse. Curiosamente, New Horizons estuvo entre tres y cuatro veces más cerca de Júpiter que la propia sonda Cassini.

Cuando llegue a Plutón, en contra de lo esperado, la nave ‘pasará de largo’. En otras palabras, en su viaje New Horizons no se detendrá a orbitar el planeta enano, como hacen otras sondas como Maven alrededor de Marte. ¿Por qué? El primer motivo es puramente técnico: para llegar a Plutón en sólo diez años, la velocidad que alcanzaNew Horizons es muy elevada, y si se detuviera a orbitar, necesitaría mayor cantidad de combustible al disminuir su velocidad en un 90%.

Plutón

La segunda razón es científica. New Horizons no sólo nos permitirá conocer el rostro menos conocido de Plutón, sino que también ayudará a caracterizar una parte delcinturón de Kuiper. Es decir, sus objetivos son realmente ambiciosos, pues la finalidad de esta misión no es otra que describir la geología y morfología de Plutón y sus satélites, determinar la composición superficial de estos objetos y de sus atmósferas.

En su trayectoria, podremos adentrarnos también en el paisaje que rodea al planeta enano. 2015 será, sin duda, un gran año para la astronomía. Igual que lo fue el pasado, con el histórico aterrizaje sobre un cometa. Ahora se abre el tiempo de viajar rumbo a lo desconocido, y conocer los límites de nuestro pequeño gran mundo. Plutón nos espera.

Imágenes | Bruce Irving (Flickr), NASA, NASA (Wikimedia)